QUIÉN PUEDE LO MÁS, LO MENOS DESCUBRE QUIÉNES PUEDEN MÁS
El principio jurídico «Qui potest plis, potest minus» en latín significa «Quien puede lo más, puede lo menos». Este principio fundamental se aplica en diferentes áreas del derecho, ayudando a entender las capacidades y límites de las personas en diversas situaciones jurídicas.
¿Qué significa exactamente el principio «Qui potest plis, potest minus»?
El principio «Qui potest plis, potest minus» expresa que si una persona tiene la capacidad o autoridad para realizar una acción amplia o compleja, también posee la capacidad para realizar acciones más simples o limitadas. En otras palabras, la facultad para hacer algo grande implica, en la mayoría de los casos, la posibilidad de realizar acciones más pequeñas o menos extensas.
Este concepto es utilizado como una regla general en el derecho para determinar si alguien puede ejercer ciertos derechos o realizar determinadas acciones en función de sus capacidades ya existentes. La idea central es que las habilidades o facultades superiores incluyen, por extensión, las capacidades menores.
Por ejemplo, si alguien tiene la autoridad para gestionar un patrimonio completo, también puede administrar partes de ese patrimonio en menor escala, como hacer pequeños cambios en la propiedad o tomar decisiones específicas relacionadas.
Origen y significado del principio en el ámbito jurídico
El principio «Qui potest plis, potest minus» proviene del derecho romano, donde sirvió para interpretar la autoridad y las capacidades en diferentes contextos legales. A lo largo de la historia, ha sido utilizado como una guía para entender quién tiene la facultad de ejercer determinados derechos, facultades o funciones.
En el ámbito jurídico, este principio ayuda a establecer límites y capacidades, determinando cuándo una persona puede actuar o tomar decisiones en función de su grado de autoridad. Es especialmente útil para comprender casos en los que varios actores tienen diferentes niveles de poder o responsabilidad.
Por ejemplo, en el derecho de familia, si un tutor tiene la facultad de representar legalmente a un menor en todos los asuntos, también puede tomar decisiones relacionadas con su educación, salud y patrimonio. La idea es que la capacidad más grande conlleva la capacidad menor, siempre en el marco del derecho y las reglas aplicables.
Aplicación del principio en las relaciones familiares
Ejemplo de la patria potestad y convivencias
En el ámbito familiar, el principio «quien puede lo más, puede lo menos» resulta muy útil para entender las acciones relacionadas con la patria potestad. Los padres o tutores que tienen la facultad para cuidar, educar y administrar los bienes de sus hijos también pueden solicitar convivencias con ellos, ya que si pueden ejercer derechos de mayor peso, también tienen capacidad para las acciones más específicas y menores, como coordinar visitas o convivencias.
Por ejemplo, si un padre tiene la patria potestad, tiene la capacidad legal de tomar decisiones sobre la educación y el bienestar del menor, y por extensión, puede también gestionar aspectos más sencillos, como programar visitas o convivencias con el menor, ya que puede lo más, puede lo menos.
De esta manera, el principio ayuda a comprender que las facultades mayores incluyen las menores, facilitando las decisiones y acciones diarias en el ámbito familiar, siempre respetando las regulaciones y el interés superior del menor.
Aplicación en otros aspectos familiares
- Consentimiento para decisiones menores: Si un tutor o representante tiene capacidad para decisiones importantes en la vida del menor, también puede dar consentimiento para cuestiones rutinarias, como asistir a una excursión escolar.
- Gestión de bienes familiares: La administración de propiedades familiares por parte de un miembro con capacidad plena permite, por ejemplo, realizar reparaciones menores o gestionar alquileres relacionados.
- Derechos y libertades: La capacidad de un tutor para tomar decisiones en nombre del menor implica también poder decidir en asuntos relacionados con su bienestar, salud y educación, ya que puede lo más, puede lo menos.
Uso del principio en el derecho de propiedad y cesión en comodato
Otro ámbito en el que se aplica el principio «quien puede lo más, puede lo menos» es en el derecho de propiedad y en la cesión en comodato. Cuando un propietario tiene la facultad de disponer de un inmueble en forma total, también puede decidir ceder la posesión de partes del bien en contratos de comodato.
Por ejemplo, si una persona tiene la capacidad para alquilar o ceder en comodato un inmueble, también puede decidir ceder solo una parte del mismo o implementar el uso para diferentes propósitos, como el préstamo de una habitación o un espacio para actividades específicas.
Este principio es útil para entender que la capacidad de disponer por completo del bien conlleva también la posibilidad de hacerlo de manera parcial o en diferentes modalidades, siempre dentro de los límites de la ley y los acuerdos establecidos.
Implicaciones prácticas del principio en la determinación de capacidades legales
El principio «quien puede lo más, puede lo menos» tiene una gran relevancia en la práctica jurídica, especialmente para determinar quién tiene la capacidad de ejercer ciertos derechos o realizar ciertos actos. Es un elemento clave para definir los límites de la autoridad y las facultades de las personas en diferentes contextos.
Por ejemplo, en el ámbito laboral o contractual, si una persona tiene la capacidad para firmar contratos de gran alcance, también puede gestionar contratos menores o realizar gestiones relacionadas, como pagar facturas o comprar bienes de menor valor.
Este principio también ayuda a evitar conflictos legales, ya que aclara que, si alguien tiene la autoridad para acciones mayores, por extensión, tiene la capacidad para las acciones menores, facilitando así el orden en los procedimientos y decisiones legales.
Conclusión: Importancia de entender quién puede más para comprender quién puede menos
El conocimiento y la aplicación del principio «quien puede lo más, puede lo menos» es fundamental en el derecho y en la vida cotidiana. Nos ayuda a entender las capacidades legales de las personas y a interpretar correctamente sus acciones y decisiones.
Comprender quién puede más y, por consiguiente, quién puede menos, facilita la regulación adecuada de los derechos y las obligaciones, promoviendo un orden justo y claro en diferentes ámbitos jurídicos y sociales.
Este principio, simple pero poderoso, continúa siendo un pilar en la interpretación de capacidades y facultades en el derecho, contribuyendo a la protección de derechos y a la correcta gestión de las relaciones humanas y legales.